Ley del Apego

La Ley Espiritual del Apego

Puedes tener cualquier cosa que desees en tu vida – pero si tu sentido de autoestima o tu felicidad depende de tenerla, entonces estás’apegado’ a ella.

Quienquiera o lo que sea a lo que estés apegado, puede manipularte y controlarte.

Las cuerdas se forman entre personas que tienen problemas no resueltos entre ellas. Cada vez que envías pensamientos o palabras de ira, celos, dolor, envidia o necesidad a alguien, manifiestas un pequeño hilo que se une a ellos. Un pensamiento ocasional puede disolverlo, pero si usted envía constantemente sentimientos negativos, los hilos formarán cuerdas o cordones. Estos permanecerán y los atarán juntos, hasta que sean liberados.

En vidas posteriores, las cuerdas se reactivarán y los atraerán inevitablemente hacia aquellos con los que tienen problemas sin resolver. Esto es para permitir que el alma tenga la oportunidad de hacer las cosas de manera diferente. Podemos estar apegados a cosas u objetos. Las energías negativas como la avaricia, el orgullo, la envidia y la necesidad pueden enviar enormes cables a objetos como casas, coches, balances bancarios y trabajos. Por eso se le llama `las trampas de la riqueza’.

Usted puede, por supuesto, tener una casa hermosa, un gran trabajo y un coche encantador para conducir – pero, si usted necesita vivir en esa casa hermosa y usted necesita conducir ese coche elegante para darle estatus o seguridad, entonces se convierte en una «trampa».

En cuanto a las relaciones, usted tiene derecho a disfrutar de una maravillosa y amorosa relación con una pareja adecuada.

La necesidad, sin embargo, te conecta con tu pareja con el resultado de que te tira de un lado a otro emocionalmente (y psíquicamente). Las relaciones de co-dependencia te enredan en cordones de modo que es difícil sentirse objetivo sobre la relación, o dejar a tu pareja. Estás atado.

Cuando un padre se une a su hijo, se hace difícil liberarlo a la edad adulta. Un niño puede estar tan apegado a sus padres que es difícil formar y mantener relaciones maduras y adultas con su pareja.

El apego es amor «condicional». El amor incondicional disuelve las cuerdas que atan. Si necesitas a alguien que se comporte de cierta manera para amarlo, entonces eso NO es amor – es apego.

Nos aferramos (y nos aferramos) a otros por nuestro bien, no por el de ellos.

Cuando ponemos nuestras esperanzas, deseos y expectativas en las personas, éstas reaccionan a partir de sus propios patrones. Cuando los aceptamos como son, esto es Amor.

Es muy común que toda una familia se enrede en los cordones de la codependencia. La vergüenza y la culpa te atan a los recuerdos y te retienen. Cuando estás listo para perdonarte por tus acciones pasadas, disuelves estas cuerdas restrictivas y la memoria pierde su energía.

El perdón disuelve las cuerdas para siempre. Nuestras almas desean que enfrentemos y liberemos todos nuestros problemas no resueltos y lecciones de vida para que seamos libres de seguir adelante. Cuando perdonas a alguien y dejas ir totalmente lo que ha sucedido en el pasado, liberas a esa persona y a ti mismo.

La forma más poderosa de liberar el apego es por intención, visualización y amor incondicional por uno mismo y por los demás.

Ver: Las 36 Leyes Espirituales Universales